ANÍS VERDE



   Desde la época de los faraones, estos frutos aromáticos han tenido los usos más diversos. Su fragancia se convirtió en uno de los perfumes más antiguos y se utilizó como componente de gustosas salsas. Hoy en día, el anís es conocido principalmente como una popular especia.
   El anís aromatiza caramelos y su sabor puede detectarse en algunos jarabes o pastillas para la tos.
   Su uso medicinal se halla en la terapéutica del sistema digestivo y también como pectoral.
Componentes principales
   El fruto de anís verde contiene un 5-6% de agua, un 7-8% de materias minerales, azúcares, mucílagos, colina, resina, beta-amirina, estigmasterol y sus sales de palmitato y estearato, ácido málico, almidón, glúcidos condensados (50%) y una cantidad importante de proteínas (18%) y lípidos (20-33%).
Acción farmacológica
   Las principales acciones del anís son la carminativa, a nivel digestivo y la expectorante a nivel respiratorio. Gracias al efecto secretolítico, espasmolítico y secretomotor del aceite esencial, el anís se utiliza junto al hinojo.
   El fruto de anís es un carminativo que favorece las secreciones salivares y gástricas, así como el peristaltismo del tubo digestivo. A dosis elevadas, posee propiedades antiespasmódicas, recurso en la dispepsia de fermentación con flatulencias.
   La acción expectorante facilita la eliminación de las mucosidades bronquiales, haciéndolas más fluidas.
   A dosis suficientemente elevadas ejerce una acción antiespástica e incluso antiséptica.
Indicaciones terapéuticas
   Hay una serie de trastornos digestivos menores, como malas digestiones, espasmos, flatulencias, etc., que son muy frecuentes y en gran parte pueden solucionarse con el empleo correcto de plantas medicinales.
   Son numerosas las plantas que actúan favorablemente a nivel digestivo, por sus acciones carminativas, antiespasmódicas y estimulantes; siendo, además, bien toleradas por el organismo.
   Atendiendo a su acción farmacológica, pueden considerarse varios grupos de interés:
1.- Plantas con acción carminativa: favorecen la expulsión de los gases retenidos en el estómago e intestinos.
2.- Plantas con acción antiespasmódica: la hipermotilidad y espasmo son una de las causas del dolor gastrointestinal. Poseen principios con dicha acción ya que, al evitar el aumento de tono y las contracciones, disminuyen el dolor, resultando por tanto beneficiosas en estos estados.
3.- Plantas con acción estimulante digestiva: en las plantas estimulantes digestivas hay que incluir todas aquellas plantas que ejercen una acción irritante sobre la muchosa, dando lugar a un aumento de secreciones y el peristaltismo por vía refleja y favoreciendo con ello la digestión.
4.- Plantas con acción protectora.
   Del anís se conocen infinidad de indicaciones, aunque su utilización principal es como digestivo y estomacal, contra las dispepsias flatulentas, meteorismo, diarreas, halitosis, eructos, nauseas, digestiones lentas, espasmos gastrointestinales, flatos, inapetencia y oliguria.
   Otras indicaciones del anís, gracias a su actividad expectorante, son los catarros, bronquitis y asma.