Tratamiento quirúrgico de la obesidad

En la actualidad existen 2 tipos de operaciones para tratar la obesidad, restrictivas y mixtas.
Las operaciones restrictivas actúan disminuyendo el apetito, la cantidad de alimentos ingeridos y aumentando la sensación de saciedad.
·        La banda gástrica ajustable: consiste en colocar un anillo de silicona ajustable desde el exterior, a través de un pequeño dispositivo colocado bajo la piel. Esto permite minimizar la cantidad a tomar en cada comida, de forma controlada.
·        Tubo gástrico: convertir el estómago, habitualmente con estructura y función de bolsa, en un tubo estrecho que modifica de forma radical la alimentación.
Las operaciones mixtas combinan restricción en le estómago con mala absorción en el intestino, se denominan:
  • By-pass gástrico: reducción drástica del estómago con una mala absorción intestinal moderada.
  • Derivaciones bilio-pancreáticas: la reducción de estómago es moderada y la mala absorción intestinal importante.
Todas las operaciones tienen efectos secundarios para los pacientes como trastornos digestivos (dumping o diarrea) o déficit de algunos nutrientes.
Los candidatos son pacientes con un IMC igual o superior a 35 o entre 30 y 35, pero asociado a enfermedades reversibles con la pérdida de peso. Además debe tener una obesidad crónica de más de 5 años de evolución.
La operación debe ser realizada por cirujanos con amplia experiencia en este tipo de cirugía. La mayoría de estas operaciones se realizan por laparoscopia.
Se considera que una operación es exitosa cuando consigue una pérdida de más del 50 % del exceso de peso.

La gastrectomía tubular se practica bajo anestesia general, y los pacientes permanecen ingresados entre 2 y 3 días; deben alimentarse con líquidos durante 2 semanas y reanudan posteriormente de forma progresiva una alimentación normal.