Fórmulas de Toxina Botulínica usadas en clínica

A día de hoy se han identificado 7 serotipos de toxina botulínica (A a G) según su antigenicidad diferente. Todos son producidos por bacterias anaerobias del tipo Clostridium, incluido C. botulinum y otras Clostridiae. Así, la toxina de tipo E la producen C. botulinum y determinadas cepas de C. butyricum, la toxina de tioo F la produce C. botulinum y deterninadas cepas de C. barattii, y la toxina G la produce solamente C. argentinense.

De entre los 7 serotipos principales de toxina botulínica, sólo los tipos A y B tienen una adaptación terapéutica efectiva. No obstante, se han llevado a cabo ensayos con los tipos C y F. Existen varias formulaciones basadas en la toxina (complejo) o en neurotoxina botulínica.

Dependiendo de si son comercializadas en distintas zonas del mundo, una misma formulación puede tener varias denominaciones (por ejemplo Vistabel y Botox-cosmetic)

Todas las formulaciones de toxina/neurotoxina de tipo A que tienen autorización de comercialización dentro de la UE en campos asociados a neurología, medicina de rehabilitación, oftalmología y a las aplicaciones en estética, son producidas con cepas muy parecidas a la cepa Hall de C. botulinum y producen una neurotoxina de subtipo 1.

Los productos derivado de estas toxinas (Vistabel, derivado de Botox; Azzalure derivado de Dysport y Bocouture, derivado de Xeomin, vienen también del mismo subtipo A1.

La mayoría de las formulaciones disponibles están compuestas de toxinas (complejos) y excipientes, que pueden diferir de un producto a otro. Varios de los productos más recientes están basados en la neurotoxina purificada. Los complejos toxínicos utilizados pueden diferir en tamaño o en sus proteínas accesorias. El tamaño diferente de los complejos viene indicado por un peso molecular diferente